9.9.08

Fragmento de la novela "LA PASIÓN DE MAE ADISA"

“La Noche es como un útero podrido, una venganza en contra de los inocentes, un paso en falso hacia una quimera asesina cuando los espíritus extienden las alas, y salen a la caza de los desprevenidos… Hay una suerte de sortilegio, una paradoja que ni los mismos dioses podrán nunca descifrar. Hay en la prostituta esa tristeza antigua que le orada la carne y le miente la sonrisa y le opaca los ojos con el maquillaje corrido de sueño y desesperanza.
El uniformado corrupto hace la transacción con el diablo en el callejón de los desarraigos, y mete cocaína en el bolso de ella para luego llevarla presa y tener puta gratis por esa noche.
El suicida que se esconde en un rincón oscuro para acariciar la botella de vino y recordar cuando tenía dinero, auto y familia. El gobierno le había arrebatado sus cuentas bancarias, y la falta de dinero espantó a su querida esposa con hijos y perro incluido… Ahora esperaba acurrucado sólo el momento de coraje extremo o de locura ciega para dar el salto al vacío…
Algunos santos “pecan” y a su pies se derrite la cera de sus mentiras, mientras en el cielo cruzan las sombras de quién sabe qué hacia un rincón de culto, convocado sin querer por el idiota que no puede sostener sus juramentos. “Nos han enseñado a mentir en nombre tuyo” reza el desgraciado mientras se masturba observando por un resquicio de la ventana a las chicas que pasan por la vereda. “Hemos asesinado, violado, torturado, somos la lacra genocida de la humanidad, pero yo tengo miedo de renegar, de gritar la verdad, de decir que me siento con la inmundicia pegada al alma, dios… “

“Se van a juntar en ronda mística y ceremoniosa los vivos y los muertos, las energías que mueven ciertos misterios antiquísimos, la sangre que se conecta con sus principios celulares, átomos que se agigantan para adentrarse en lo pequeño de un cántico tribal”

Otros fantasmas deambulan por las luces que confunden, y su conflicto es la carga de desidia y de odio que pesa en las miradas, o que esconden entre un puño apretado bajo el saco.
La Noche que consagra y deifica, y que simultáneamente desfigura y apuñala y confunde…
La Noche, madre como nido, la noche también abortiva
Se cruzan dos almas que nunca se vieron, y no se ven
No saben que en media hora su mundo puede ser puesto patas arriba y que la sangre tal vez se amontone en cualquier esquina
Ignoran que el destino es un titiritero enfermo de contradicciones que los quiere chocar pero también intenta torcer la línea de la causalidad para que no se encuentren
Puede hacerlos amigos y también enemigos, pero al parecer la enemistad es más entretenida, atractiva y genera otras sorpresas que la amistad no conoce. Puede haber sangre, golpes, tristeza, insultos, desvaríos discusiones, desprecios
Los enemigos se pueden robar entre sí, mutilar, estafar y mentir…
Por eso la amistad es más aburrida, piensa el destino, el titiritero enfermo...


Carlos Vico Lacosta

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Seguro que vuestro libro, sin duda merece ser leído, no sólo por lo que una se imagina con el extracto, sino también por su prosa amena y limpia, por sus diálogos interiores quizá crueles, pero veraces, y por su estilo fácil y sin trabas.
¿Dónde se puede encontrar la Novela?

Blogosferita y fans de la buena literatura

Anónimo dijo...

La Pasión de Mae Adisa verá el cielo en pocos días si todo sale bien. MOmentáneamente se podrá conseguir por internet solamente, y en eso estamos.
Gracias por el comentario Blogosferita
Avanti

Iconoclasta dijo...

Te deseo mucho éxito, Sócrates. Porque simplemente esa pasión es impecable.
Maravillosamente descarnada y atroz esa noche.
Ojalá fueran así las que yo conozco, cualquier cosa antes que la mediocridad.
Un saludo.
Buen sexo.